A Coruña, con su forma de champiñón, es
muchas ciudades en una. La más entrañable, la
ciudad vieja con sus calles enlosadas, sin coches, donde el silencio y la contemplación lo recrean todo. Remanso de paz es sentarse un ratillo en la Plaza de Azcárraga. Ciudad moderna y periférica con el
estupendo paseo marítimo, bordeante con el
Domus y la
Casa de los Peces, pasando por la
Torre de Hércules, la playa de Riazor y terminando en el obelisco Millenium.
Ciudad bulliciosa en el tallo: tiendas en calles peatonales (
Real, Riego de Agua, Bailén,...) así como su
zona de ricas tapas nocturnas (
Galera, Franja, Barrera,...)
Lugo es mucho más que el pulpo y la muralla. No es una ciudad para el turismo alocado. Es un sitio para estar, para pasear por sus plazas y calles de piedra, sin coches, perdidos en el tiempo. Indispensable
hacer el paseo entero por encima de la muralla, así como intentar hacer noche en la ciudad para respirar su iluminación y sus entornos. Y qué maravilla revivir su pasado romano
in situ mediante la
necrópolis de San Roque (extramuros) y su
Casa dos Mosaicos (al lado de la plaza mayor).
Os dejo unos
instantes detenidos de ambas ciudades.
4 comentarios:
Una maravilla de post. Gracias x comparirlo. Preciosas las fotografías.
Galicia es maravillosa toda ella. Y A Coruña y Lugo me han encantado. Me gusta descubrir las ciudades poco a poco, buscar su encanto y ambas lo tienen. He disfrutado y he comido muy bien. Y me gustaba oir a los gallegos hablar... ponían música a las calles. Sólo una cosilla: la ciudad vieja de A Coruña mucho mejor sin coches.
Pues si, es así como cuentas y toda Galicia es un buen luegar para visitar. Y el comentario de beatriz de que los gallegos ponen pmúsica a las calles...me ha emocionado ;-)
Me alegro de que la disfrutaseis.
Galicia es mágica, me ha encantado la forma de champiñón...
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