15 de enero de 2010

Gratis et amore

Una de las particularidades de la creación y publicación en Internet (vídeos, blogs, fotos,...) es que uno lo hace porque le gusta y ello es un arma de doble filo. Al ser un hobby, las imposiciones, los requisitos, los esfuerzos se los (im)pone uno mismo. Los internautas visitantes que se benefician de tu contenido lo hacen porque les gusta, les interesa, les congratula y sobre todo porque ¡es gratis! Prueba un día a eliminar tu blog y tras la desilusión inicial de tus lectores, la vida continuará sin más.

Por ello, cuando se quiere dar el paso de sacar un beneficio de ese interés, una monetización del trabajo realizado para y por Internet, se encuentra con la realidad: no lo hay. Los trabajos, posts, vídeos,... que se hacen "gratis et amore" son tareas hermosas, gratificantes, incluso solidarias con los demás.... pero impagables (y nunca mejor empleada la dualidad de la palabra).

Hay que desengañarse: salvo unos pocos elegidos, no se puede vivir ni cobrar por los contenidos propios. Me sigue fascinando el empeño de muchos bloggers o videocreadores en Internet por sacar beneficio monetario de sus vídeos, de las empresas publicitarias que surgen al rescate de esa necesidad. Y yo me pregunto... ¿realmente merece la pena embrollar tu propio contenido con publicidad, vender tu hobby, hacer pagar a tus amigos interesados, empeorar la calidad de tus resultados por... qué se yo ¿10 euros al final?

De momento, prefiero seguir haciendo lo que me gusta gratis et amore.

El sueño: ¡Wow! Todo el mundo quiere leer mis profundos sentimientos y pagar por ello
La realidad: ¡Ey! Que tengo opiniones!! ¿Dónde está todo el mundo?!!

2 comentarios:

Raventós dijo...

Todo parte como siempre, desde el punto de inicio. ¿Una vocación es un hobby?.

Intento por otra parte, buscarle el contrapunto negativo al hecho de intentar conseguir hacer de un proyecto amateur un proyecto profesional y la verdad, no se lo veo.

Sí que se lo veo en el caso que tu expones en tu post, sacarle 10 euros al final.

Tony dijo...

Estimado Raventós:

¿Dices que ves un proyecto profesional por sacar 10 euros al mes?

Mi opinión: vivimos en un país mal llamado de "servicios". ¿Qué es un servicio? De las más de 10 acepciones que la RAE da a esta palabra, me quedo para los intereses que nos traen aquí con su acepción económica:
"Prestación humana que satisface alguna necesidad social y que no consiste en la producción de bienes materiales."

Hay algo que falta en esa deifinición, y es "por el cual el prestatario espera recibir una compensación".

Esa definición, incluso con el addendum prestad por mí, es excesivamente abstracta y da pie a múltples interpretaciones, que en un país en el que la picaresca es parte del ADN de sus habitantes da pie a que un servicio sea algo así como: "Aquello que hago porque no valgo para otra cosa y encima espero no solo que me paguen sino que me lo reconozcan como la sal de la tierra".

Esta última acepción de servicio, que es la que la praxis demuestra ser aplicada, es la que sustenta y conforma lo que tú llamas " hacer de un proyecto amateur un proyecto profesional por 10 euros". Vamos, que esto de la web 2.0 se está traduciendo en una especie de "Yo, que no valgo para otra cosa más qe para divagar y en eso soy muy bueno, publico mis paranoias y como soy cool millones de personas verán la luz gracias a lo que publico, y eso merece una recompensa, por lo que las empresas acudirán a mí en miríadas en busca del nuevo santo grial publicitario que es mi escaparate. Así, porque yo lo valgo.

En resumidas cuentas, un blog, un site, un espacio web en general, no aportan nada novedoso e un 99,9 % de los casos, pues no son más qeu recopilaciones de contenidos de otros sites aderezados por algo tan personal como una opinión. En definitiva, un hobby, algo muy diferente a un servicio.

¿Es eso un proyecto profesional? Tras mi exposición, creo haber dejado claro que la diferencia entre un hobby y un proyecto profesional, es algo más que 10 euros ...